{"id":101112,"date":"2023-03-16T13:14:08","date_gmt":"2023-03-16T13:14:08","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/c-g-jung-y-el-descubrimiento-del-yo\/"},"modified":"2023-03-16T13:14:08","modified_gmt":"2023-03-16T13:14:08","slug":"c-g-jung-y-el-descubrimiento-del-yo","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/c-g-jung-y-el-descubrimiento-del-yo\/","title":{"rendered":"C.G. Jung y el descubrimiento del yo"},"content":{"rendered":"<p><em>En muchos mitos, el desarrollo del ser humano se describe como el viaje de un h\u00e9roe en el que \u00e9ste, sin conocer su linaje real, finalmente gana a la princesa despu\u00e9s de todo tipo de pruebas y adquiere la realeza. Estos mitos s\u00f3lo pueden entenderse si consideramos al ser humano como un ser an\u00edmico que est\u00e1 siempre en evoluci\u00f3n con la ayuda del nacimiento y la muerte. El psicoanalista C.G. Jung (1875-1961) habla del camino del hombre hacia s\u00ed mismo.<\/em><\/p>\n<p>En cierto modo, \u00a1ya somos lo que nos falta por llegar a ser! Ya lo somos, pero no somos conscientes de ello. As\u00ed que nuestra vida consiste en desarrollar la consciencia en la que nos experimentamos a nosotros mismos como parte de una totalidad mayor que siempre ha existido desde el principio. Aqu\u00ed en la tierra, como parece evidente para todos, no somos s\u00f3lo alma, sino el resultado de tres fuerzas que trabajan juntas de manera misteriosa.<\/p>\n<p><strong>Cuerpo \u2013 Alma \u2013 Esp\u00edritu<\/strong><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n teol\u00f3gica y filos\u00f3fica de la conexi\u00f3n entre cuerpo, alma y esp\u00edritu cambia en la perspectiva psicol\u00f3gica de C.G. Jung a una conexi\u00f3n entre el yo, la psique y el Ser. Entiende la psique o el alma como un v\u00ednculo entre el radio limitado de la consciencia del yo y el nivel indefinible del ser. Jung escribe sobre la relaci\u00f3n entre cuerpo\/ego, alma\/psique y esp\u00edritu:<\/p>\n<p><em>El esp\u00edritu es lo m\u00e1s fino y superior, el alma como el ligamentum spiritus et corporis [el v\u00ednculo entre el esp\u00edritu y el cuerpo] es m\u00e1s tosca que el esp\u00edritu, pero tiene \u00abalas de \u00e1guila\u00bb para elevar lo pesado a regiones m\u00e1s altas,\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Y: as\u00ed como el hombre Jes\u00fas se hizo consciente s\u00f3lo gracias a la luz que sali\u00f3 del Cristo superior y separ\u00f3 las naturalezas en \u00e9l, as\u00ed, por la luz que irradia de Jes\u00fas, el germen en el hombre inconsciente es despertado e impulsado a un discernimiento similar de opuestos [1].<\/em><\/p>\n<p><strong>Yo<\/strong><\/p>\n<p>Jung ve al yo como el centro de un campo de consciencia al que se presentan todos los contenidos de la misma. Solo permanece en la consciencia lo que es visto y aceptado por el yo. Los contenidos que rechaza son empujados hacia el subconsciente, el inconsciente personal como lo llam\u00f3 Jung.<\/p>\n<p>La consciencia del yo est\u00e1 biol\u00f3gicamente muy unida con el cuerpo material y se expresa en \u00e9l y a trav\u00e9s de \u00e9l \u00a0en el pensar, sentir y actuar.<\/p>\n<p>Yo y \u00a0cuerpo forman una unidad, un \u201cyo-soy\u201d a trav\u00e9s de la identificaci\u00f3n; Jung tambi\u00e9n habla de \u201cm\u00ed yo\u201d, ya que la identidad y el \u201cyo\u201d son caracter\u00edsticas esenciales del ego. Adem\u00e1s, el ser humano se experimenta a s\u00ed mismo como separado de la naturaleza y de sus semejantes.<\/p>\n<p>Aunque el yo se coloca en el centro del campo de la consciencia, est\u00e1 igualmente influenciado por la totalidad de todos los contenidos inconscientes que se conectan el el campo de la conciencia, en la periferia.<\/p>\n<p><strong>Psique<\/strong><\/p>\n<p>El alma o psique rodea al yo. Tiene una naturaleza individual y funciona a trav\u00e9s del yo. Es el principio de vida que proporciona energ\u00eda vital al yo (Jung habla de libido en un sentido diferente al de Freud) , que hace posible la consciencia , el poder de actuar y tambi\u00e9n le da una direcci\u00f3n. Es todo lo que mueve el yo, es decir, la totalidad de todos los procesos conscientes e inconscientes en el ser humano, incluidas todas las partes interiores reprimidas, que Jung llama la \u201csombra\u201d del alma humana.<\/p>\n<p>Por ello, la psique a menudo incita al ego a actuar precipitada o impulsivamente, pero tambi\u00e9n a actuar con creatividad y compasi\u00f3n. La preocupaci\u00f3n de Jung en su enfoque psicoterap\u00e9utico fue devolver el equilibrio a estos polos en conflicto mediante el reconocimiento, la aceptaci\u00f3n y la integraci\u00f3n, porque:<\/p>\n<p><em>El consciente y el inconsciente no forman un todo cuando uno es reprimido y da\u00f1ado por el otro. Ambos son aspectos de la vida [2].<\/em><\/p>\n<p>Al no negar ninguno de los lados y al permitir que todo lo que surge en los pensamientos y sentimientos se vuelva consciente, se produce una purificaci\u00f3n y pacificaci\u00f3n del alma que puede realizar, cada vez m\u00e1s,\u00a0 su tarea real como v\u00ednculo entre la conciencia del ego y uno mismo. Para Jung, este es un paso esencial de individuaci\u00f3n en el camino hacia el Ser. Porque, en la medida en que la psique redime partes de la sombra, la verdadera esencia del alma emerge con m\u00e1s fuerza. Entonces, cada vez se vuelve m\u00e1s capaz de reconocer la esencia y la unidad en todas las cosas y que la b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n, en el ser, sea m\u00e1s libre.<\/p>\n<p>Jung cita a Agust\u00edn sobre esto: <em>\u201cNuestro final debe ser nuestra culminaci\u00f3n, pero nuestra culminaci\u00f3n es Cristo\u201d<\/em>. Y a\u00f1ade: <em>Su novia es el alma humana <\/em>[3].<\/p>\n<p><strong>Ser<\/strong><\/p>\n<p>Para Jung, Cristo es el s\u00edmbolo del Ser, lo divino o el principio espiritual en el hombre. Rompe as\u00ed con la figura hist\u00f3rica de la teolog\u00eda y subraya expl\u00edcitamente el aspecto trascendente, que s\u00f3lo puede reconocerse en un alma purificada en su trabajo. Dice Jung:<\/p>\n<p><em>\u201cEl ser siempre est\u00e1 ah\u00ed, es ese elemento estructural arquet\u00edpico central de la psique [es decir, el alma] que act\u00faa en nosotros desde el principio como organizador y director de acontecimientos del alma\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu, el Ser, en su esencia mas profunda, no es comprensible para el ego, ni tampoco \u00a0para la psique. Pero puede suceder que se apodere del alma, la penetre y en esta uni\u00f3n se convierta ella misma en el principio rector y de autoconocimiento. Esta ser\u00eda la culminaci\u00f3n de la individuaci\u00f3n en el matrimonio qu\u00edmico simb\u00f3lico, como lo describe Jung a partir de su estudio de la alquimia.<\/p>\n<p>En sus investigaciones sobre el ser, Jung se refiere en gran medida a los escritos de los primeros gn\u00f3sticos, como Bas\u00edlides (ca. 85-145 d. C.) o Valentino (ca. 100-160 d. C.), as\u00ed como a la comprensi\u00f3n y la imaginer\u00eda de la alquimia medieval, en particular la del alquimista Gerardus Dorneus (ca. 1530-1584).<\/p>\n<p>Para poder abordar m\u00e1s profundamente el concepto del \u201cser\u201d y el significado del evento cr\u00edstico, en la obra de Jung, se requiere una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia de lo que \u00e9l llama \u201carquetipo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Los Arquetipos y el Inconsciente Colectivo<\/strong><\/p>\n<p>En los sue\u00f1os de sus clientes, Jung se encontr\u00f3 repetidamente con s\u00edmbolos y motivos que pod\u00edan encontrarse en todas las culturas, en todas las religiones y tambi\u00e9n en los mitos de todos los pueblos. Por regla general, existen como pares complementarios de opuestos, como h\u00e9roe y mago, rey y reina, cielo e infierno, Cristo y Satanael, pero tambi\u00e9n como bien y mal, yin y yang, eternidad y transitoriedad, etc.<\/p>\n<p>Mientras que el inconsciente personal est\u00e1 formado por las partes sombr\u00edas de la psique humana individual, asumi\u00f3 la existencia de un inconsciente colectivo de toda la humanidad que se expresa en im\u00e1genes y sensaciones internas \u00a0y que surgen espont\u00e1nea e involuntariamente en la conciencia. Jung llama a estos motivos \u201carquetipos\u201d.<\/p>\n<p>Los arquetipos son proyecciones de una realidad superior en la limitada facultad cognitiva humana y, como s\u00edmbolos, apuntan a una verdad subyacente. Esta verdad est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del alcance directo de la mente racional y, por lo tanto, solo puede revelarse como una paradoja. Jung dice sobre esto:<\/p>\n<p><em>\u2026 porque s\u00f3lo lo parad\u00f3jico es capaz de captar aproximadamente la plenitud de la vida, pero lo inequ\u00edvoco y sin contradicciones es unilateral y, por lo tanto, inadecuado para expresar lo incomprensible [4].<\/em><\/p>\n<p>Los opuestos siempre crean tensi\u00f3n en cuanto hay identificaci\u00f3n con un lado y negaci\u00f3n del otro (o esto o lo otro). Una soluci\u00f3n s\u00f3lo es posible cuando ambas partes pueden ser reconocidas y aceptadas al mismo tiempo. Esto puede conducir a que la energ\u00eda ligada a ellos se libere y la consciencia se eleve repentinamente por encima de los dos polos iniciales. Hay un salto de consciencia a un nivel de tipo completamente diferente, que se\u00a0 convierte en un \u00abni-ni\u00bb, en relaci\u00f3n con la oposici\u00f3n de la que se procede. En \u00e9l se suprime el conflicto de la dualidad y se alcanza de nuevo la unidad del principio original.<\/p>\n<p>Jung habla del <em>mysterium coniunctionis<\/em>, que surge de la <em>coniunctio oppositorum<\/em>, la uni\u00f3n de los opuestos, y reconecta el alma con el <em>unus mundus<\/em>, la unidad original de la creaci\u00f3n que a\u00fan potencialmente existente.<\/p>\n<p><em>\u2026 la individuaci\u00f3n es un \u201cmysterium coniunctionis\u201d en el sentido de que el yo se experimenta como una uni\u00f3n nupcial de las mitades opuestas [\u2026][5].<\/em><\/p>\n<p><em>Pero esto [la coniunctio] constituye una condici\u00f3n previa incondicional de la totalidad [6].<\/em><\/p>\n<p>Para Jung, Cristo es el arquetipo del yo que permite al alma humana madura traspasar el l\u00edmite de la dualidad y as\u00ed volver a la unidad.<\/p>\n<p>El arquetipo tiene as\u00ed una naturaleza dual con dos puntos de vista o perspectivas. La inferior es la perspectiva de la psique que todav\u00eda est\u00e9 atrapada en la separaci\u00f3n y en la experiencia de la dualidad. La superior es la perspectiva del Ser, la realidad divina, a la que la psique no accede .<\/p>\n<p>El arquetipo es, por as\u00ed decirlo, un punto de intersecci\u00f3n entre apariencia y \u201cpuro ser\u201d, entre forma e idea. El ser humano debe, por lo tanto, romper los l\u00edmites de su conciencia y dejarlos atr\u00e1s si desea acercarse al Ser. Si no\u00a0 da este salto de consciencia, los viejos opuestos contin\u00faan existiendo separados unos de otros. Y as\u00ed tambi\u00e9n el bien y el mal permanecen en el mundo.<\/p>\n<p>Jung escribe muy claramente sobre el inconsciente colectivo de la humanidad y la naturaleza y el origen de los arquetipos:<\/p>\n<p><em>[&#8230;] resulta que todos los arquetipos, en primer lugar, desarrollan por s\u00ed mismos efectos favorables y desfavorables, claros y oscuros, buenos y malos. [\u2026] No se debe ignorar el hecho de que los opuestos s\u00f3lo alcanzan su culminaci\u00f3n moral en el campo de la voluntad y la acci\u00f3n humanas [\u2026] Al final no sabemos qu\u00e9 es el bien y el mal en s\u00ed mismos. Por lo tanto, es de suponer que surgen de una necesidad humana de la conciencia y, por lo tanto, pierden su validez m\u00e1s all\u00e1 del ser humano [7].<\/em><\/p>\n<p>La humanidad a\u00fan permanece inconscientemente en la esfera de influencia de los arquetipos sin haberlos reconocido y atravesado conscientemente. Los arquetipos son, por lo tanto, los guardianes de la puerta de la realizaci\u00f3n del Ser.<\/p>\n<p><strong>El avance del yo<\/strong><\/p>\n<p>El yo no puede convertirse en una realidad en nuestra visi\u00f3n convencional del mundo. Para que esto suceda, se requiere una auto-revoluci\u00f3n interior que lance al ser humano m\u00e1s all\u00e1 de sus propias limitaciones a otra realidad que llamamos \u201cdivina\u201d o \u201ctotalidad\u201d.<\/p>\n<p>Para ello, nosotros mismos tenemos que movilizar la energ\u00eda, no evitando los opuestos en una identificaci\u00f3n unilateral, sino acept\u00e1ndolos y llev\u00e1ndolos a la consciencia y el equilibrio. All\u00ed pueden integrarse para que dejen de atar la energ\u00eda ps\u00edquica.<\/p>\n<p>Pero el salto a la dimensi\u00f3n del Ser no es posible mientras un concepto mental o una intenci\u00f3n todav\u00eda est\u00e9n conectados con \u00e9l. Con la unificaci\u00f3n de los opuestos como preparaci\u00f3n, avanza un misterio, el misterio<em> coniunctionis<\/em>, en el que se a\u00f1ade un tercero, el yo latente. Al penetrar en la conciencia del ego y en la psique, puede apoderarse de ellos y transformarlos tan pronto como ambos dejen de interponerse en el camino de este apoderamiento. La conciencia del yo y la psique se pierden entonces en el Ser que ha descendido de la esfera de la totalidad.<\/p>\n<p>Como seres humanos, somos copart\u00edcipes y co-conocedores de este proceso, que supera con creces nuestra capacidad de imaginar. Podemos confiarnos a \u00e9l para absorbernos completamente en \u00e9l. Entonces ya no hay fronteras, entonces estamos\u00a0 conectados con el gran oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1] C.G. Jung, Aion, Beitr\u00e4ge zur Symbolik des Selbst, Walter Verlag, Olten und Freiburg im Breisgau, 8\u00aa edici\u00f3n 1992, p. 77<\/p>\n<p>[2] T. Wischmann, Der Individuationsprozess in der analytischen Psychologie C.G. Jungs \u2013 eine Einf\u00fchrung, Heidelberg, 2\u00aa edici\u00f3n 2006, p. 22 (www.dr.wischmann.de)<\/p>\n<p>[3] op. cit., p\u00e1g. 49<\/p>\n<p>[4] op. cit., p\u00e1g. 18<\/p>\n<p>[5] C.G. Jung, Aion, op. cit., p\u00e1g. 72 f.<\/p>\n<p>[6] op. cit., p\u00e1g. 40<\/p>\n<p>[7] op. cit., p\u00e1g. 282<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":15383,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110089],"tags_english_":[],"class_list":["post-101112","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-science-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/101112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=101112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=101112"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=101112"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=101112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}