{"id":100662,"date":"2023-02-28T18:29:16","date_gmt":"2023-02-28T18:29:16","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/percepcion-del-silencio\/"},"modified":"2023-02-28T18:29:16","modified_gmt":"2023-02-28T18:29:16","slug":"percepcion-del-silencio","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/percepcion-del-silencio\/","title":{"rendered":"Percepci\u00f3n del Silencio"},"content":{"rendered":"<p><strong>Vida misteriosa<\/strong><\/p>\n<p>Est\u00e1 anocheciendo y el zorro avanza en silencio por el prado, hacia el bosque. Una y otra vez se detiene, olfateando la ligera brisa de la tarde, girando la cabeza en todas direcciones; con ojos vivaces, busca a su alrededor cualquier se\u00f1al de peligro. Cambia constantemente de direcci\u00f3n y, finalmente, desaparece en el bosque.Desde una perspectiva puramente qu\u00edmica, el zorro es una amalgama de elementos como los que se encuentran en la corteza terrestre. Su cuerpo est\u00e1 formado por carbono, hidr\u00f3geno, ox\u00edgeno y nitr\u00f3geno, entre otros elementos. Ensamblados en estructuras moleculares complejas, forman la base material que hace posible la forma y la funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las investigaciones sobre tales estructuras durante los \u00faltimos cien a\u00f1os han aceptado que hay algo invisible presente, algo inconmensurable, que da estructura cohesiva, vida y movimiento a estas mol\u00e9culas ensambladas, que quiz\u00e1 sean de naturaleza magn\u00e9tica. En teor\u00eda de sistemas, se habla de estructuras disipativas o de autoorganizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El zorro, producto de una acumulaci\u00f3n de mol\u00e9culas, est\u00e1 en constante interacci\u00f3n con su entorno a medida que se desplaza por la pradera. Su cuerpo tiene estructura; expresa su vida a trav\u00e9s de sus \u00f3rganos sensoriales impulsados por su instinto de supervivencia y se mueve intencionadamente.<\/p>\n<p>La anatom\u00eda, la actividad y las funciones de los cuerpos vivos han sido ampliamente estudiadas y explicadas por la ciencia. Se ha explorado ampliamente c\u00f3mo se desarrolla y crece un ser vivo y la influencia de la evoluci\u00f3n sobre el mismo, pero el impulso subyacente para la manifestaci\u00f3n, la esencia de la vida misma, sigue siendo un misterio.<\/p>\n<p><strong>La ciencia dual y sus consecuencias<\/strong><\/p>\n<p>A principios del siglo XX, la visi\u00f3n mecanicista de la naturaleza estaba en su m\u00e1ximo apogeo, y los cuerpos f\u00edsicos, como el del zorro, se comparaban con m\u00e1quinas. El coraz\u00f3n era una bomba; los m\u00fasculos, los pistones; la sangre, el lubricante; los sensores, el centro de control, el tablero de instrumentos. Los \u00e9xitos en la comprensi\u00f3n del mundo de la mec\u00e1nica, especialmente en el mundo occidental, movieron a los acad\u00e9micos y cient\u00edficos a imponer este modelo de conocimiento y experiencia a los cuerpos vivos, y tratarlos desde la misma perspectiva.<\/p>\n<p>Nuestra visi\u00f3n moderna de la vida, incluso la exploraci\u00f3n del mundo subat\u00f3mico, tuvo su punto de partida en la \u00abmec\u00e1nica\u00bb. El modelo de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica fue el primer intento de comprender la din\u00e1mica subat\u00f3mica desde una perspectiva matem\u00e1tica. Sin embargo, los f\u00edsicos tuvieron que revisar continuamente sus conclusiones mientras se enfrentaban a aparentes paradojas una y otra vez. Las percepciones que hasta ahora estaban fuertemente construidas sobre un modelo mec\u00e1nico, fueron nuevamente desafiadas por los resultados ambiguos a los que se enfrentaron los cient\u00edficos, de modo que se vieron obligados a buscar respuestas a sus observaciones en el campo de las probabilidades.<\/p>\n<p>Para la f\u00edsica cu\u00e1ntica, las trayectorias presuntamente fijas por las que se entend\u00eda que los electrones se mov\u00edan alrededor del n\u00facleo en el \u00e1tomo, ahora se transformaron en m\u00faltiples probabilidades basadas en su movimiento constante. De repente, surgieron numerosas teor\u00edas, incluso contradictorias, lejos de lo que antes se aceptaba como inequ\u00edvoco. Si Einstein so\u00f1\u00f3 con un viaje o \u201cpaseo\u201d en un rayo de luz, el desarrollo de diferentes visiones demostraba el importante papel que comenz\u00f3 a jugar la percepci\u00f3n de un \u00abmundo interior\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La vida como red de energ\u00eda e informaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Las teor\u00edas de los f\u00edsicos de principios del siglo XX proporcionaron una base s\u00f3lida para el desarrollo de la teor\u00eda de sistemas. Desde su punto de vista, el zorro era m\u00e1s un sistema en equilibrio que un robot. Sin embargo, lo que entonces se consideraban \u00abm\u00e1quinas en movimiento\u00bb, ahora se convert\u00edan en sistemas vivos, campos magn\u00e9ticos vibrantes o campos morfogen\u00e9ticos que interactuaban con su entorno.<\/p>\n<p>En la teor\u00eda de sistemas, el contacto entre el ser vivo y su entorno se considera un intercambio constante de energ\u00eda e informaci\u00f3n. Para mantener el equilibrio los seres tienen \u00f3rganos de percepci\u00f3n. Adem\u00e1s, tienen que ingerir alimentos para vivir.\u00a0 Los \u00f3rganos de percepci\u00f3n del zorro le ayudan a encontrar el alimento adecuado y a evitar aquellos que podr\u00edan serle perjudiciales. La percepci\u00f3n le permite acumular experiencia que posteriormente le lleva a un comportamiento m\u00e1s \u00fatil y preciso.<\/p>\n<p><strong>La vida en el campo de tensi\u00f3n entre el equilibrio y el caos<\/strong><\/p>\n<p>Todos los seres sensibles transforman la experiencia en percepci\u00f3n evolutiva -percepci\u00f3n que ayuda a nuevos comportamientos y, por tanto, a la evoluci\u00f3n-, y la percepci\u00f3n en comportamiento. Los sistemas vivos est\u00e1n sometidos a un proceso que avanza hacia la madurez; un proceso en el que cada experiencia vital transforma sus percepciones internas; un proceso que se construye gradualmente de un periodo de desarrollo al siguiente.<\/p>\n<p>Un zorro joven es m\u00e1s curioso, m\u00e1s \u00e1gil y vivo. Un zorro mayor parece m\u00e1s tranquilo, m\u00e1s centrado y atento, y ha aprendido a utilizar su fuerza con un prop\u00f3sito m\u00e1s deliberado. El mayor ha adquirido m\u00e1s experiencias vitales. Ha adquirido una percepci\u00f3n m\u00e1s aguda de lo que es potencialmente beneficioso o perjudicial para \u00e9l, lo que demuestra c\u00f3mo la experiencia y la percepci\u00f3n est\u00e1n tan interconectadas.<\/p>\n<p>La particularidad de los sistemas vivos es que la calidad de la percepci\u00f3n determina el comportamiento. En el transcurso de una vida, las experiencias pueden acumularse hasta abrumar el sistema; pueden sumirlo en una crisis, cambiando la calidad y la direcci\u00f3n de la percepci\u00f3n. El movimiento oscilante de la experiencia entre armon\u00eda y crisis, entre periodos de equilibrio y desequilibrio, estimula el proceso de desarrollo de la percepci\u00f3n. Cada d\u00eda el zorro vive experiencias clave que pueden provocar cambios en su comportamiento.<\/p>\n<p><strong>El ser humano tiene siete sentidos<\/strong><\/p>\n<p>Por lo que sabemos, el zorro posee cinco sentidos. Cuando camina por un prado, mira (visi\u00f3n) y escucha (o\u00eddo); sus patas tocan el suelo (tacto); su olfato se emplea constantemente para detectar el peligro o encontrar comida, mientras que utiliza su sentido del gusto para determinar la idoneidad y seguridad de los alimentos. Utiliza sus cinco sentidos para interactuar con su entorno inmediato y ponerlo a prueba, asegurando as\u00ed su supervivencia.<\/p>\n<p>Aunque reconocemos que el ser humano experimenta un impulso hacia la perfecci\u00f3n cada vez mayor, se considera que en los animales este impulso, si est\u00e1 presente, se entremezcla estrechamente con el instinto de supervivencia. En el ser humano, sin embargo, este impulso hacia la perfecci\u00f3n puede observarse tanto a nivel inconsciente como consciente.<\/p>\n<p>El ser humano tiene siete sentidos a su disposici\u00f3n para canalizar este impulso; sin embargo, la ciencia por ahora no ha reconocido un sexto y s\u00e9ptimo sentidos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la concepci\u00f3n cient\u00edfica moderna, la cabeza, el cerebro y el coraz\u00f3n son simplemente \u00f3rganos que realizan una funci\u00f3n org\u00e1nica, pero no se consideran \u00f3rganos de los sentidos.\u00a0 Alice Baily, la escritora teos\u00f3fica, sin embargo, considera la mente como el sexto sentido y la intuici\u00f3n (el coraz\u00f3n), como el s\u00e9ptimo sentido.<\/p>\n<p>Cuando se dice que alguien tiene un sexto o s\u00e9ptimo sentido, lo que generalmente se quiere decir es que es capaz de percibir impulsos que no pueden experimentarse o explicarse a trav\u00e9s de los cinco sentidos \u201ccl\u00e1sicos\u201d. El \u00e1mbito de la intuici\u00f3n y la percepci\u00f3n extrasensorial no puede demostrarse cient\u00edficamente ni atribuirse a un \u00f3rgano de los sentidos en particular; sin embargo, se acepta que incluso estos cinco sentidos cl\u00e1sicos est\u00e1n sujetos a l\u00edmites de percepci\u00f3n muy variables, que depender\u00e1n de la sensibilidad del individuo.<\/p>\n<p>La mente es un \u00f3rgano muy complejo cuyo funcionamiento se basa en el concepto de consciencia. Pero como \u00f3rgano de los sentidos, \u00bfqu\u00e9 percibe la mente y por qu\u00e9 percibe? Nuestra mente es capaz de pensar racionalmente, de forma independiente y de centrar nuestros pensamientos en un objeto o acontecimiento concreto. En cambio, un \u00f3rgano sensorial cl\u00e1sico funciona de forma diferente: percibe y reenv\u00eda los impulsos al cerebro, que procesa estas se\u00f1ales o est\u00edmulos.<\/p>\n<p><strong>Piensa en m\u00ed<\/strong><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, cuando hablamos de \u00abpensar\u00bb o \u00abpensamientos\u00bb, solemos decir \u201cyo pienso esto o aquello\u00bb, lo que implica que \u201cyo produzco\u201d el pensamiento. Toda nuestra cultura se basa en este supuesto. El fil\u00f3sofo Ren\u00e9 Descartes nos leg\u00f3 esta conocida afirmaci\u00f3n: \u00abPienso, luego existo\u201d; pero incluso con todas las contradicciones que encierra esta frase, se ha convertido en un referente de la mentalidad occidental. Seg\u00fan esta visi\u00f3n, el \u00f3rgano del pensamiento es el lugar de producci\u00f3n de los pensamientos de cada persona y no \u00fanicamente un \u00f3rgano de percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>En su libro <em>Indigenialit\u00e4t (Indigenismo)<\/em>, el fil\u00f3sofo y bi\u00f3logo alem\u00e1n Andreas Weber describe la mentalidad particular de las culturas tribales ind\u00edgenas. El \u00abindigenismo\u00bb, seg\u00fan el autor, describe una consciencia cultural en la que las percepciones opuestas de \u00abyo\u00bb y \u00abel mundo que me rodea\u00bb en gran medida no existen.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista sist\u00e9mico, todo ser humano forma parte de una red de vida m\u00e1s amplia, en la que la energ\u00eda y la informaci\u00f3n fluyen libremente. Desde este punto de vista, es solo un peque\u00f1o paso considerar los pensamientos como modulaciones de esta red mayor, que son recibidas y procesadas por la mente como \u00f3rgano de percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00abpienso, luego existo\u00bb se convierte en \u00abpiensa en m\u00ed porque piensa en ti\u00bb. Una actitud mental de este tipo podr\u00eda revolucionar los fundamentos del pensamiento cultural y situar la mente en el centro como \u00f3rgano del sexto sentido.<\/p>\n<p><strong>La intuici\u00f3n del coraz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En el libro <em>El Principito<\/em>, de Antoine de Saint Exup\u00e9ry, el zorro le dice al protagonista: \u00abHe aqu\u00ed mi secreto. Es muy sencillo. Solo se ve bien con el coraz\u00f3n. La verdad permanece oculta a los ojos\u00bb. La intuici\u00f3n es mucho m\u00e1s inasible y misteriosa que las percepciones de la mente. Es m\u00e1s dif\u00edcil de definir como \u00f3rgano de los sentidos que el de la mente.<\/p>\n<p>A veces, a la intuici\u00f3n se la llama \u201ccorazonada\u00bb. A veces se ha utilizado para atribuir un elemento de verdad a una intuici\u00f3n que no podr\u00eda demostrarse de otro modo. Se puede considerar que desempe\u00f1a un papel especial en la vida de las personas, en la que sucesos que parecen ocurrir al azar han revelado, a trav\u00e9s de la intuici\u00f3n y una visi\u00f3n retrospectiva, un hilo conductor.<\/p>\n<p>Plat\u00f3n describi\u00f3 el conocimiento del mundo de sus ideas como intuitivo, ya que no pod\u00eda demostrarse. El m\u00edstico Jacob B\u00f6ehme tampoco pudo demostrar gran parte de sus ideas filos\u00f3ficas y, sin embargo, muchos de los que se han familiarizado con sus escritos reconocen su verdad interior.<\/p>\n<p><strong>Una corriente de impresiones, pensamientos, sentimientos e im\u00e1genes<\/strong><\/p>\n<p>Quien experimente estas dos impresiones especiales -intuici\u00f3n y visi\u00f3n retrospectiva- de los \u00f3rganos de los sentidos, ser\u00e1 consciente de la mezcla de corrientes individuales y supraindividuales, que pueden incluir pensamientos, impresiones, im\u00e1genes y sentimientos intuitivos. Pueden llevar a uno a acciones que a menudo se sienten sin causa aparente y espont\u00e1neas, pero que a posteriori pueden mostrar los elementos ocultos de intenci\u00f3n y sentido.<\/p>\n<p>El resultado es una conciencia alterada que puede cambiar positivamente los otros cinco \u00f3rganos sensoriales hasta un nivel org\u00e1nico fundamental. Esto puede permitir potencialmente una mayor sutileza, una percepci\u00f3n m\u00e1s elevada. As\u00ed pues, vemos que la influencia de las actividades de los sentidos sexto y s\u00e9ptimo puede aportar cambios positivos a toda la estructura metab\u00f3lica de la red de la vida.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de esta actividad, se desarrolla una mayor consciencia, que puede aportar una armon\u00eda y un equilibrio m\u00e1s profundos al conjunto de la vida, un equilibrio que disipa el caos y retro alimenta un mayor nivel de consciencia.<\/p>\n<p><strong>Percepci\u00f3n de la quietud<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la corriente \u201c<em>mindfulness<\/em>\u201d (atenci\u00f3n plena), y la pr\u00e1ctica de esta t\u00e9cnica o modo de vida, que se supone lleva a la percepci\u00f3n de los \u00abmundos interiores\u00bb, se ha hecho muy popular en el mundo occidental. Tambi\u00e9n ha surgido una consciencia m\u00e1s profunda de la interconexi\u00f3n entre percepci\u00f3n y vida. Algunos fil\u00f3sofos m\u00edsticos han descrito la vida como algo que tiene un fundamento primordial intangible e imperceptible, mientras que otros fil\u00f3sofos hablan de un ser trascendente, al que la religi\u00f3n llama Dios. Sin embargo, la ciencia, fiel a su tradici\u00f3n de pensamiento materialista, ha rechazado la intuici\u00f3n por no ser cient\u00edfica.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de una autoconsciencia m\u00e1s profunda, el ser humano aprende a apreciar la mente y el coraz\u00f3n como \u00f3rganos de los sentidos que pueden darle acceso a una percepci\u00f3n m\u00e1s sutil de los grandes misterios de la vida. La percepci\u00f3n y la intuici\u00f3n son esencialmente aspectos de nuestra personalidad, que forman parte de un todo mayor, cuya esencia pertenece a todos o a nadie.<\/p>\n<p>Si dejamos atr\u00e1s el dualismo, las percepciones obtenidas de ambos \u00f3rganos de percepci\u00f3n pueden fluir juntas en una sola unidad, y hacer posible la experiencia de quietud que subyace a toda la Vida; una Vida que ya no incluye el movimiento constante entre la armon\u00eda y el caos.<\/p>\n<p>\u00abSolo se percibe bien con el coraz\u00f3n, lo esencial es invisible a los ojos\u201d dice el zorro. La naturaleza hologr\u00e1fica de la vida puede experimentarse m\u00e1s \u00edntimamente a trav\u00e9s de la intuici\u00f3n. Visto as\u00ed, toda la humanidad podr\u00eda ser simb\u00f3licamente un \u00f3rgano sensorial para el planeta y el cosmos. Entonces, tal vez, la humanidad podr\u00eda ser el ojo con el que Dios mira la materia.<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":55322,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110089],"tags_english_":[],"class_list":["post-100662","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-science-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/100662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100662"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=100662"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=100662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}